Efecto coronavirus

El PBI se derrumbó un 26,4 % en abril en términos interanuales

Según datos del Indec la actividad económica se achicó en 22 de los últimos 24 meses en el país, con lo que la llegada de la pandemia no hizo otra cosa que acentuar la recesión.


La actividad económica de la Argentina tuvo una fuerte caída en abril al registrar una contracción del 26,4% en términos interanuales, según el estimador mensual (Emae) publicado este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El desplome, que se dio por la paralización que generó la cuarentena con la con que se busca contener el avance de la pandemia de COVID-19 en la Argentina, es mucho peor que el derrumbe de diciembre de 2001 y enero y marzo de 2002.

Según informaron desde el Indec no hay otro registro que señale una caída tan profunda en una comparación interanual, por lo que se trata de un fenómeno récord y completamente extraordinario. El indicador desestacionalizado observó una caída de 17,5% respecto al mes anterior, mientras que el indicador tendencia-ciclo disminuyó en 0,3%, precisó el Indec.

 

Sectores con caídas más fuertes

Los sectores que mostraron mayores caídas fueron construcción, con un 86,4%; y hoteles y restaurantes, con un 85,6%. Los que más incidieron en la retracción del nivel general de la actividad fueron Industria manufacturera, con un desplome del 34,4%, y el comercio, con una retracción del 27%.

La actividad agropecuaria bajó 10,3%; la pesca, 19%; la explotación de minas y canteras, 20,4%; la producción de electricidad, gas y agua, 8,3%. También cayeron muy fuerte transporte y comunicaciones, con 26,1%; la actividad inmobiliaria, 19,7%; administración pública, 12,9%; enseñanza, 10,6%; servicios sociales y de salud, 32,6%; entre otros.

El Indec relacionó estas caídas históricas directamente a la pandemia. Dijo que el Covid-19 impactó de lleno sobre la actividad durante abril e indicó que con estos datos, la actividad acumuló una reducción de 11% en los primeros cuatro meses del año con relación al mismo período de 2019.

Según las comparaciones interanuales que realiza el Indec, la economía viene cayendo de forma consecutiva desde agosto de 2019, dado que en julio había registrado el último dato positivo: 0,6%. Los datos del Indec muestran que en marzo, con doce días de cuarentena estricta, la actividad económica ya había caído 11,5% respecto al mismo mes de 2019. En abril, el confinamiento se extendió durante todo el mes. Las flexibilizaciones se iniciaron a principios de mayo, por lo que abril pudo haber sido el piso. El dato que marca la gravedad de la situación es que  la actividad económica se achicó en 22 de los últimos 24 meses en el país. 

Otras fuertes caídas

Otras caídas históricas fuertes se registraron en abril del 2009, con un 11,9%, y mayo de ese mismo año, con una baja del 13,7%. Por entonces, Argentina y la región sufrían el impacto de la crisis financiera internacional que llevó a la quiebra a Lehman Brothers.

Incluso la caída registrada en abril es muy superior al derrumbe del 15% que registró el EMAE en diciembre de 2001 y de aquel 16,5% de enero y 16,7% de marzo de 2002, cuando la Argentina vivía momentos dramáticos por una crisis económica, financiera, política y social.

"Cuidado con el manejo de la información"

El analista económico chaqueño Bernardo Dikstein pidió cautela a la hora de manejar este tipo de noticias. "Si bien es una caída muy importante la que se dio en el mes de abril, se trata de una contracción interanual y no es un año acumulado de caída, ni es un año acumulado de derrumbe, ni necesariamente es un indicador de lo que vendrá en el futuro", analizó.

ASí, evaluó que "hay indicadores que pueden señalar un camino de recuperación, como por ejemplo el de reparto de cemento que aumentó en mayo de este año respecto del año pasado". Para Dikstein es indudable que la caída es importante y una señal que la pandemia pegó fuerte en la actividad económica. "Hay que tomar en cuenta que abril fue el primer mes completo de una cuarentena dura, lo que puede marcar el piso de la caída económica, en la que se proyecta para este primer semestre del año una pérdida de 200 mil puestos de trabajos", dijo.

Finalmente, Dikstein consideró que esta situación ameritaba del gobierno nacional "una reacción más rápida para evitar que se acentúe esa baja económica".