Bajó las persianas "El Rey del Pan": "Esperamos por una luz al final del camino"

El empresario Leopoldo Cabas describió el derrotero de llevó al cierre de la emblemática panadería ubicada en Frondizi y Ameghino. Aunque por el momento no hay alternativas a la vista, no descarta una eventual vuelta a la actividad. 

Leopoldo Cabas, representante de la tercera generación de la familia que sostuvo "El Rey del Pan" por seis décadas, relató las complicaciones que lo obligaron a cerrar.


Tras bajar, hasta ahora sin fecha cierta de retorno, las persianas del Rey del Pan, Leopoldo Cabas, en diálogo con Radio Provincia realizó un raconto de los episodios que fueron generando el triste desenlace del sueño que su abuelo, don Roberto Cabas había puesto en marcha hace 60 años. "No tenemos palabras, son tres generaciones de la familia que dedicaron su tiempo y sacrificio pero no pudimos evitar llegar a este punto", explicó, al tiempo que subrayó que "fue una decisión forzada por la situación que estamos pasando".

El tiempo convirtió a la panadería en un lugar emblemático de Resistencia. Ubicada estratégicamente en Frondizi y Ameghino, fue un espacio de encuentro de  transeúntes y automovilistas que lo adoptaron como parada casi obligatoria.

Con el tiempo, la oferta inicial de panificados al público se fue diversificando: de hecho, hasta antes de la emergencia sanitaria, el Rey de Pan proveía a restaurantes, cafés, pancherías y escuelas; entre otros rubros que debieron suspender las actividades en estos casi cuatro meses.

Golpe letal

Tras 60 años de actividad, cerró sus puertas la emblemática panadería "El Rey del Pan"

La pandemia fue el detonante de una situación que se fue forjando desde hace unos años. Tan directo y demoledor fue el golpe que la peluquería vecina, llamada "Angelo", corrió la misma suerte; al igual que una remisería que estaba ubicada a unos pocos metros y atraía eventuales clientes.

"Todavía nos preguntamos qué nos pasó, porque esto en el centro se sintió mucho, pero en los barrios las panaderías funcionan normalmente", reflexionó. El cierre de las actividades de la peatonal y del colegio que está frente a la panadería, más el asueto de la administración pública, profundizaron la baja en la clientela que fue letal para la panadería.

"Quedamos aislados, incluso con las vallas alrededor, con la implantación del primer anillo de control de circulación de personas y vehículos que trajo de la mano el aislamiento social preventivo y obligatorios", dijo. 

Familias a la deriva

Con la de Cabas incluida, son nueve las familias que quedan a la espera de una nueva chance laboral. "Fuimos hablando con los empleados respecto de cómo se vino deteriorando la situación, incluso nos turnamos en las tareas pero fue imposibles seguir trabajando", contó Cabas.

Las restricciones a la circulación también jugaron un papel importante. Aunque exceptuados por cumplir tareas en uno de los rubros esenciales, muchos de los trabajadores debían sortear al menos dos controles policiales, eso sin tener en cuenta la falta de transporte público. "La verdad pasamos por situaciones que no tienen lógica, las complicaciones que tuvimos en el centro de la ciudad no tienen sentido", planteó.

Decadencia generalizada

Cabas subrayó que fueron tres meses de trabajar a pérdida. "Llegó un momento en que no tuve para pagarle a los trabajadores pero tampoco para afrontar los impuestos y, la verdad, los empresarios del rubro con los que tengo contacto describen situaciones muy parecidas, en casi todos los casos críticas", apuntó.

Las perspectivas tampoco ayudan. Las constantes prórrogas del aislamiento y las restricciones impiden imaginar siquiera posibles escenarios de corto plazo para analizar la viabilidad de continuar con algunos emprendimientos. "Para pensar a futuro hoy hay que tener la bola de cristal", graficó Cabas y admitió que "hay una gran incertidumbre", más allá de algunas circunstancias favorables como es contar con la propiedad de local y de los bienes mueble. 

"Hoy por hoy, estamos con ventas cero, seguir con las puertas abiertas implica continuar generando gastos y cargas muy duras", planteó y cerró: "De la mano de Estado o como sea, esperamos por una luz al final del camino"