Efemérides

Cómo era el Chaco en 1888, según el escritor y periodista Gabriel Carrasco

Por Roli Pérez Beveraggi


Así nos contaba cómo era el Chaco, en el año 1888, el escritor y periodista, doctor Gabriel Carrasco:

Desde mi última carta, decía he pasado días recordando a la Colonia Resistencia, imponiéndome de lo que existe y de lo que falta, viendo y reflexionando mucho y aprendiendo cosas que ignoraba. Solo habían pasado 10 años de su fundación.

Mis primeras investigaciones tuvieron como objeto formarse una idea exacta de las condiciones de vida en estos territorios cuyo solo nombre parece que impone horror: “El Chaco”. Ya en mis anteriores viajes por el norte de la provincia de Santa Fe (Territorios del Chaco cedidos por el Congreso) había podido juzgar por mí mismo de que las condiciones de vida son aquí infinitamente mejores que la exaltada fantasía se imagina al solo nombre de Chaco.      

Pero ahora, habiendo avanzado un grado más en latitud (estamos en el paralelo 27) viendo por mí mismo los progresos realizados, hablando con las principales personas, investigando todo cuanto un sistema de información calculada puede ofrecer, he llegado a rectificarme plenamente en el juicio que ya había formado. El Chaco no tiene de territorio más que su nombre muchas veces calumniado.

Hace color en el verano, como tiene que acontecer en una latitud como la que tiene, pero ese calor no es insoportable, ni puede tener los progresos de la civilización. Aquí maduran todos los frutos templados de los países, se producen magníficamente las legumbres y cereales, se crían y multiplican en las mejores condiciones los diversos ganados.   

En mi calidad de turista, periodista y observador, he procurado hablar con todos para formarme así una idea exacta del modo de pensar de esta población: he escuchado en toda ella una positiva seguridad de buen porvenir y he comprendido que no es posible haya retroceso en los progresos de estos territorios.

Aunque a primera vista parezca raro, es la verdad que en Resistencia se ha formado ya un centro de sociedad cuya cohesión hace augurar benéficos resultados. Es así como la escuela mixta está concurrida por más de cien alumnos de ambos sexos, y he visto lleno de asombro, que los niños de Resistencia de aprendían dibujo, trazando cuadros en cuadernos de sistema Godcheaux, que es uno de los mejores para el objeto. He oído tocar el piano, interpretándose las obras de los grandes maestros.

Hay que abandonar las ilusiones y después de figurarse haber hecho una gran hazaña con llegar a estos pueblos del Chaco, conformarse con la prosa cotidiana de oír, aquí tocar el piano como en cualquier casa de la calle Florida porteña. Pero lo que el vanidoso turista pierde en novedad de sensaciones, el patriotismo lo gana con legítimo orgullo ver como una muestra de civilización ha penetrado en los antes desiertos territorios del Chaco es la más íntima satisfacción que legítimamente puede experimentar nuestro patriotismo.

Y por último y para que nada falte al contraste entre los hechos y las ideas que uno tiene preconcebidas respecto al Chaco, hace una hora que salgo del establecimiento del destiladero a vapor del señor Carlos Boggio, en que se fabrica excelente alcohol con la melaza de caña; en el que he bebido vino Chianti y en el que he endulzado mi café con azúcar fabricado a 10 leguas de distancia, en el Ingenio de los señores Carlos Hardy y Cía.; irlandeses que se han establecido en Las Palmas, frente mismo a Curupaití. ¿Quién lo hubiera pensado, cuando hace poco tiempo, allí mismo, solo se escuchaba el clamor de los heridos?

Este es el Chaco actual. El Chaco tan calumniado, tan mal conocido. Un día llegará en que estos territorios nacionales, cubiertos de población, henchidos de los ricos productos de la zona templada, y tropical, abastezcan en proporciones enormes un comercio que hoy ni nos damos cuenta siquiera...     

... Impulsar estos progresos, hacer que ellos se verifiquen en el menor tiempo posible, he ahí la tarea de los escritores argentinos. He ahí la mayor prueba de amor a nuestro país que pueden dar los que dejando de lado por lo pronto, los problemas puramente especulativos, se dediquen a esa obra de patriotismo y humanidad.