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Por : Joaquín Varela

El Abasto: Descubre cómo un mercado moldeó la identidad de todo un barrio.

¿Sabías que en el corazón de Buenos Aires se erige un monumento que no solo ha sido testigo de la historia, sino que también ha sido parte activa en el desarrollo de la ciudad? Estamos hablando del Mercado de Abasto Proveedor, una estructura que desde su inauguración en 1893 hasta su cierre en 1984, fue mucho más que un simple mercado. Este edificio no solo refleja un estilo arquitectónico impresionante, sino que también encapsula las vidas, culturas y el espíritu de una era particularmente vibrante en la capital argentina.

Orígenes y Evolución del Mercado

Todo comenzó en la década de 1880, cuando el área entre la plaza Miserere y Almagro era predominantemente rural. La sociedad Devoto Hermanos, viendo la necesidad de un nuevo espacio para los vendedores del Mercado Modelo, compró terrenos en 1875. La concesión para construir se otorgó en 1889, y el mercado fue inaugurado en 1893. Diseñado por los arquitectos-ingenieros A. y D. Taglione, el edificio original era una majestuosa estructura de hierro con piezas fabricadas por los talleres Vasena, organizada en doce naves paralelas.

Un Nuevo Edificio para una Ciudad en Crecimiento

A medida que Buenos Aires expandía, la estructura original se volvió insuficiente. En 1921, se decidió construir un nuevo edificio sobre la avenida Corrientes, diseñado por los ingenieros José Luis Delpini, Raúl Bes y el arquitecto Victorio Sulcic. Este nuevo mercado, inaugurado en 1934, era un coloso de hormigón armado, hierro y vidrio, con avanzadas técnicas arquitectónicas para la época. Sus cinco grandes naves y la fachada imponente con grandes arcos se convirtieron en un ícono de la arquitectura porteña.

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Interior del antiguo mercado con grandes naves y estructura metálica
Las naves y la estructura original que definieron la escala del Abasto.

Impacto Cultural y Social

El Mercado de Abasto no solo fue un centro de comercio, sino también un epicentro cultural. Fue aquí donde se filmó la película “Mercado de Abasto” en 1955, protagonizada por Pepe Arias y Tita Merello. Además, el mercado y su entorno fueron fundamentales para la comunidad inmigrante y el desarrollo del tango, con Carlos Gardel, el Zorzal Criollo, como una de sus figuras más emblemáticas.

Pareja bailando tango frente al Abasto, símbolo cultural
El Abasto como epicentro cultural y entorno del tango porteño.

Declive y Renacimiento

El mercado funcionó hasta el 14 de octubre de 1984, pero su cierre marcó el principio de un período de decadencia para el barrio. Sin embargo, en 1985 el edificio fue declarado patrimonio cultural, salvándolo de la demolición. En 1995, el grupo IRSA adquirió el edificio y en 1997 comenzaron las obras para transformarlo en un centro comercial. El Abasto Shopping abrió sus puertas en 1998, manteniendo la monumentalidad del edificio original y adaptándolo a nuevas funciones.

El Abasto Hoy: Un Legado Vivo

Hoy, el Abasto sigue siendo un punto de referencia en Buenos Aires, no solo por su impactante arquitectura sino también por ser un centro de actividades culturales y comerciales. La zona sigue siendo un crisol de culturas con una fuerte presencia de comunidades migrantes y una vibrante escena cultural que incluye teatros, restaurantes y comercios.

En resumen, el Mercado de Abasto Proveedor es mucho más que un edificio o un centro comercial; es un testimonio vivo de la historia, la cultura y la identidad de Buenos Aires. Un lugar donde el pasado y el presente se encuentran en cada rincón, invitando tanto a locales como a turistas a descubrir la rica historia de esta fascinante ciudad.

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