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Por : Esteban Navarro

Colectivos y pasillos: la batalla oculta que sacude la ciudad

¡Alarma en el gremio de los choferes! Cuando todo parecía encaminado hacia una pulseada interna histórica en la UTA, la Justicia puso el freno de emergencia: la elección fue suspendida y todo vuelve a comenzar. Lo que se juegue ahora en las urnas puede cambiar relaciones internas y repercutir en la central sindical del país.

La decisión judicial reordena el calendario y abre un nuevo capítulo en una contienda cargada de denuncias, acusaciones cruzadas y tensiones entre listas que pelean por el control de una de las seccionales más influyentes del transporte.

Un fallo que detuvo las urnas y marcó nueva fecha

La Sala I de la Cámara de Apelaciones del Trabajo resolvió postergar los comicios previstos para el 7 y 8 de octubre, fijando la votación para el 17 y 18 de diciembre. El tribunal fue claro en ordenar reiniciar el proceso electoral, aunque mantuvo vigente la junta electoral electa y admitió las nóminas presentadas hasta el momento.

Los magistrados que tomaron la medida fueron Gabriela Vázquez y Enrique Catani. Además, se designó como veedor al presidente de la Asociación Latinoamericana de Abogados Laboralistas, Matías Cremonte, quien deberá acompañar cada instancia convocada por la junta electoral y presentar informes sobre lo acontecido.

Fachada o pasillo judicial con escalinatas y puertas de tribunal
La Sala I de la Cámara de Apelaciones del Trabajo ordenó postergar los comicios.

Quiénes estaban en disputa y qué se votaba

Los protagonistas de la interna

– Lista Celeste y Blanca: espacio del actual secretario general, Roberto Fernández, que conduce el sindicato desde hace casi veinte años.
– Lista Negra: encabezada por Maximiliano Escriba, que en 2022 ganó la seccional Mar del Plata integrando la anterior lista Azul.
– Lista Marrón: conducida por Alberto Patiño.
– Lista Bordó: liderada por Claudio Gómez, con apoyos de sectores de izquierda.

En total, algo más de 70.000 afiliados tenían que elegir no solo a la comisión directiva nacional sino también la conducción en 25 seccionales distribuidas por todo el país.

Los motivos legales que obligaron a reabrir la elección

Impugnaciones y cuestionamientos al padrón

Uno de los planteos que derivó en la suspensión fue presentado por la Lista Negra. Entre sus argumentos figuraron impugnaciones a la exclusión de varias seccionales que habían sido postuladas —la Negra había inscripto 19 seccionales y la junta electoral objetó seis— y críticas al armado general del operativo electoral.

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El escrito ante la Justicia del Trabajo denunció irregularidades en el padrón y la distribución de mesas: urnas con hasta 2.600 electores cuando el código electoral nacional establece un tope de 350; mesas con un solo votante (lo que vulnera el secreto del sufragio); y traslados de afiliados entre provincias para ubicarlos en mesas ajenas a su domicilio.

Mano sosteniendo un padrón electoral con nombres y filas de votantes
Impugnaciones al padrón y distribución de mesas motivaron la suspensión.

Golpe para la conducción actual y contexto de desgaste

El fallo representa un revés para Roberto Fernández, quien ha liderado la UTA por casi dos décadas. Durante su mandato los salarios del sector perdieron alrededor de un 25% de su poder adquisitivo, según el análisis sobre la evolución salarial. El deterioro se aprecia en todo el país, con particular intensidad en las provincias, donde la negociación se fue fragmentando y adaptando a realidades locales desde la gestión de Mauricio Macri.

En diciembre de 2019, una masiva movilización de choferes hasta la sede del sindicato obligó a Fernández a abandonar el edificio por la terraza, un episodio que muchos interpretaron como el inicio de su declive político dentro del gremio. Sectores opositores sostienen que la continuidad de su mandato depende de maniobras irregulares.

Facciones, reproches y alianzas en plena turbulencia

La competencia entre listas está marcada por acusaciones mutuas y desconfianzas profundas. Para ordenar el panorama, estos son algunos de los puntos más relevantes:

– La Lista Negra se presenta como continuidad de la Azul de 2022, que tras denuncias de fraude se apartó del espacio principal y recuperó el sello UCRA, donde se agruparon entre 6.000 y 10.000 afiliados que habían abandonado la UTA.
– Desde agrupaciones rivales se acusa a esa corriente de responder a intereses empresariales, en particular de DOTA, una de las empresas más poderosas del sector, que según críticos no acató paros generales en ciertos momentos.
– La Marrón (Alberto Patiño) fue recibida con recelo por algunos sectores opositores, que la ven como un factor de división. Desde la Negra afirman haber propuesto a Patiño encabezar un frente común, propuesta que —según esa versión— recibió una negativa.
– La Bordó es tildada por contrincantes como una lista con poca base real; su conductor Claudio Gómez, sin embargo, cuenta con el apoyo de figuras como Rubén “Pollo” Sobrero, dirigente ferroviario vinculado a sectores de izquierda y a la Marcha de la Bronca.

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Además, la polarización y los cruces personales hacen poco viable, por ahora, una recomposición opositora sólida pese a la nueva oportunidad que abre la repetición electoral.

Multas millonarias y tensión con el gobierno

Sobre la UTA pesa una causa vinculada a la violación de una conciliación obligatoria durante el paro general del 19 de febrero. La demanda del Ejecutivo alcanzó sanciones muy altas: hasta 70.000 millones de pesos para la UTA y 21.000 millones para La Fraternidad.

Ambos gremios apelaron: sostienen que una conciliación sectorial no impide la participación en medidas de alcance general o vinculadas a otros conflictos. En la reacción oficial hubo matices: el gobierno interpretó que Omar Maturano (La Fraternidad) tenía voluntad de parar, mientras que atribuyó la decisión de Fernández a situaciones de presión, un matiz que algunos juristas y actores sindicales entendieron como un indicio de menor hostilidad hacia la conducción de la UTA.

Actores externos y antecedentes

Vínculos con otras estructuras sindicales

– Alberto Patiño participó en los plenarios del Frente de Sindicatos Unidos (FreSu).
– Miguel Ángel Bustinduy, referente detrás de la Azul que dio origen a la Negra, fue históricamente cercano a sectores moyanistas y lideró medidas de fuerza contundentes, como el paro que afectó 109 líneas en abril de 2019.
– Los afiliados que migraron a la UCRA reciben prestaciones de salud a través de la obra social del sindicato del Vidrio, conducida por Cristian Jerónimo.
– Rubén “Pollo” Sobrero (Izquierda Socialista / Frente de Izquierda) respalda a la Bordó y dirige la seccional Haedo de la Unión Ferroviaria.

Estos enlaces entre organizaciones y dirigentes explican la complejidad del mapa político que rodea la UTA y por qué el resultado de la elección puede tener efectos más allá del sindicato.

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Escenarios abiertos y qué está en juego

La anulación temporal del comicio obliga a transparentar procesos, depurar padrones y corregir la logística de mesas. Esa limpieza formal puede favorecer tanto a quienes reclaman irregularidades como a quienes buscan consolidar su poder interno. La suspensión, en definitiva, es a la vez una oportunidad para la oposición y un toque de alarma para el oficialismo.

Lo que ocurra en diciembre tendrá impacto en la correlación de fuerzas dentro del movimiento obrero y puede influir en la interna cegetista, donde la figura de Fernández ya no cuenta con el mismo respaldo de antaño. Sin embargo, la alta polarización entre listas y las acusaciones cruzadas hacen incierto un desenlace que unifique a los sectores rivales.

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