Nacionales

Actualizado el :

Por : Manuel Suárez

Presupuesto 2026: Estrategias fallidas, ¿qué salió mal?

Un giro inesperado en la política fiscal: el fracaso del presupuesto 2026

¿Alguna vez has presenciado cómo una estrategia perfectamente planeada se desmorona ante tus ojos? Esto es precisamente lo que ocurrió en la Cámara de Diputados con el tratamiento del presupuesto 2026. Todo comenzó con altas expectativas y un gobierno fortalecido por recientes victorias electorales, pero terminó en un escenario de incertidumbre y desacuerdos que podría cambiar el curso de la política fiscal del país.

Errores estratégicos y rupturas aliancistas

El proyecto de presupuesto, crucial para cumplir con las exigencias del FMI y la administración Trump, no se desarrolló como se había anticipado. El presidente Milei había impuesto una lógica clara: el presupuesto debía terminar en superávit fiscal para afrontar los vencimientos de la deuda. Sin embargo, la ejecución no fue tan sencilla. La votación del Capítulo 11, que incluía medidas severas de control de gastos, fue el primer indicio de que las cosas no iban bien. Este capítulo proponía la derogación de leyes que asignaban fondos a sectores vulnerables y terminó siendo rechazado en una votación que se extendió hasta la madrugada.

– Derogación de leyes de fondos para discapacitados y emergencia pediátrica.
– Recortes a universidades y zonas frías.
– Desacoplamiento de la AUH de la movilidad previsional.

Consecuencias de una jornada larga y tensa

La jornada, marcada por una multitudinaria concentración convocada por la CGT, acompañada por las CTA, movimientos sociales y la izquierda anticapitalista, culminó con la postergación del debate sobre la reforma laboral. Este ambiente cargado de tensión reflejó el descontento generalizado y añadió presión a los diputados en un momento crítico.

Lea también  Milei reduce retenciones: busca triunfo en Buenos Aires y más dólares

Impacto en las alianzas políticas

La estrategia del gobierno de votar por capítulos completos, impulsada por el presidente de la cámara, Martín Menem, resultó contraproducente. A pesar de las maniobras típicas, como la inversión de casi 100.000 millones de pesos en ATN para asegurar votos o la distribución de cargos en la Auditoría General de la Nación, el peronismo y el PRO no respondieron como se esperaba. El resultado fue una fractura en las ya tensas alianzas políticas, complicando aún más el panorama.

Resultados del presupuesto y riesgos futuros

El presupuesto 2026 fue aprobado finalmente sin mostrar el superávit fiscal esperado y con el riesgo de caer en déficit. Esto plantea serias dudas sobre cómo se financiarán los vencimientos de la deuda y pone en jaque la estabilidad financiera del país.

¿Qué sigue para el gobierno?

Ante este escenario, el gobierno se enfrenta a una disyuntiva: vetar el presupuesto que ellos mismos propusieron o aceptar su aprobación y entrar en déficit. Ambas opciones tienen serias implicaciones políticas y económicas. Por un lado, vetar el presupuesto podría exponer aún más la debilidad del gobierno; por otro, aceptarlo rompería con el criterio presidencial de fiscalidad.

Mientras tanto, la legislación sigue su curso y el gobierno intenta, sin mucho éxito, recomponer alianzas. Pero cada intento es más costoso y la deuda sigue ganando protagonismo en la agenda política. ¿Podrán reajustar el curso antes de que sea demasiado tarde? La situación es crítica y las decisiones que se tomen ahora podrían tener repercusiones duraderas para el futuro del país.

Artículos similares

Lea también  Mujer advierte: ¿Estamos listos para cuando los presos regresen a la sociedad?

Califica este artículo

Dejá un comentario

Share to...